Olimpiadas dejan legado turístico: 87% de los extranjeros volverían a viajar a Rio

Una encuesta del Ministerio de Turismo reveló que el 87,7% de los turistas extranjeros que viajaron al país para las Olimpiadas tienen intención de volver a Brasil y el 94,2% de los brasileños que viajaron a la capital carioca quieren volver a Rio.

Tanto los turistas nacionales como los internacionales calificaron la experiencia como positiva. Para el 98,7% de los brasileños que fueron a Río, la visita ha alcanzado o superado las expectativas. Entre los extranjeros, la proporción alcanzó el 83,1 por ciento. Los más complacidos fueron los turistas de Estados Unidos (21,2%) y Argentina (14,8%).

El director de Estudios Económicos e Investigaciones del Ministerio de Turismo, José Francisco Salles Lopes, dijo que, entre el 1 de julio y el 15 de agosto, unos 541 mil turistas extranjeros entraron a Brasil, sin contar los brasileños que viven fuera y utilizan pasaporte brasileño. Las cifras representan un aumento de 157 mil turistas en comparación con el mismo período del año pasado.

Salles Lopes añadió que, teniendo en cuenta solo los primeros 15 días de agosto, ingresaron a Brasil 231 mil visitantes, un aumento de 100 mil respecto al mismo periodo de 2015, también sin contar los turistas brasileños en el extranjero que vinieron a ver los Juegos. El funcionario dijo que los turistas internacionales que llegaron atraidos por Río 2016 visitaron, hasta el momento, 102 ciudades turísticas brasileñas, y el 83% de ellos dijeron que recorrerán el país por turismo.

Las opciones de alojamiento preferidas por visitantes nacionales en Río de Janeiro fue el hogar de amigos y familiares (48,6%), mientras que los extranjeros dieron preferencia a hoteles, apart hoteles o posadas (37,2%). En ambos casos, el alquiler de inmuebles ha ganado espacio entre visitantes nacionales (21%) y extranjeros (25%), dijo Salles Lopes.

Entre los brasileños, los locales de competencia fueron evaluados como buenos o muy buenos en materia de infraestructura (89,6%), acceso (78,9%) y servicio de alimentos y bebidas (53,1%). Sin embargo, el precio de los alimentos fue considerado alto o muy alto por un 50,8 por ciento de los consultados.

La hospitalidad de la población de Río de Janeiro fue evaluada como buena o muy buena por el 92% de los visitantes nacionales y por el 98,6% de los extranjeros. Entre los turistas extranjeros, la mayor aprobación se le dio a la infraestructura turística para vida nocturna (96,2%), seguida de restaurantes (94,2%) y alojamiento (90,4 por ciento).

Respecto de la infraestructura general, el 90,1% de los extranjeros aprobaron el servicio de taxi, el 88,4% la seguridad pública, y el 74,8% consideraron positivos los servicios de telecomunicaciones e Internet. Los aeropuertos fueron elogiados por el 94,6% de los extranjeros.

Acerca de los Juegos mismos, los turistas internacionales evaluaron positivamente la organización general (84,7%), el transporte a los lugares de competencia (80,2%), el precio de las entradas (80%) y la infraestructura, señalización, limpieza y baños de esos lugares (87,1%). Un porcentaje menor aprobó el servicio, la alimentación y las tiendas (57,6%).

La exención de visa de turista, concedida en carácter excepcional a visitantes de Estados Unidos, Australia, Canadá y Japón por ocasión de los Juegos, fue utilizada por el 74,7% de los que vinieron; de ellos, el 82,2% declaró que la exención facilitaría una nueva visita.

La encuesta reveló que el 56,5% de los turistas extranjeros visitaron Brasil por primera vez –un 64,3% de hombres y 35,7% de mujeres–. El grupo de edad predominante (44,5%) tiene entre 25 y 40 años. El ingreso mensual promedio llega a US$ 3.581 y el gasto promedio diario de cada uno fue de US$ 103,72 para una estancia de 11,7 días hasta el momento.

Según el presidente de Embratur, Vinicius Lummertz, Río de Janeiro se “recicló” para los Juegos y se convirtió en una ciudad contemporánea. El aumento de la capacidad de los hoteles, que subieron de unas 28 mil habitaciones a 60 mil, es una referencia para que la ciudad se proyecte y crezca económicamente, como pasó a Barcelona, que tras los Juegos vio aumentar el número de turistas extranjeros de 1,8 millones a 8 ó 9 millones al año.

Para que Río supere los desafíos que aún existen, especialmente en relación con la seguridad y los servicios públicos, Lummertz dijo que es necesario invertir en promoción. “El único inconveniente es la seguridad. Pero nos estamos ocupando de eso.”