Reabre el Hotel Nacional en Río de Janeiro, la joya olvidada del arquitecto Niemeyer

Río de Janeiro recuperó uno de sus grandes emblemas turísticos, el Hotel Nacional, una obra del arquitecto Oscar Niemeyer, que volvió a abrir sus puertas al público tras más de veinte años cerrado. Abierto originalmente en 1972, el edificio circular de 33 plantas está ubicado junto al mar en el barrio de São Conrado, en la zona sur de la ciudad. El sello del arquitecto se puede notar en cada rincón del hotel, desde su entrada, que ofrece a los huéspedes una magnífica postal con el mar de fondo, hasta el helipuerto en forma de flor abierta que corona el edificio.

«Es un hotel que está lleno de historias, es un hotel que tiene alma», dijo a Efe el vicepresidente de Meliá en Brasil, Rui Manuel Oliveira; la cadena española asumió la recuperación del inmueble, que había estado abandonado por décadas.

Los jardines del hotel también tienen su sello propio, ya que fueron diseñados por el paisajista Burle Marx, uno de los principales colaboradores de Niemeyer a lo largo de toda su carrera.

Sin embargo, el que llegó a ser considerado el hotel más moderno de toda América Latina cerró en 1995, cuando el Estado se tuvo que hacer cargo del predio, y en cuya recuperación Meliá invirtió 130 millones de dólares.

Reconocido en 1998 como patrimonio arquitectónico de la ciudad de Río de Janeiro, las autoridades cariocas exigieron que el nuevo proyecto respetara en lo posible al original, lo que ha supuesto conservar toda la fachada del edificio y recuperar numerosos elementos decorativos en el interior.

Estos condicionantes llevaron a la cadena hotelera a elaborar un proyecto que hiciera posible respetar la historia del edificio «sin sacrificar ninguna exigencia de la marca», por lo que las obras apenas pudieron comenzar el pasado mes de febrero

Debido a la falta de tiempo, Meliá no pudo tener listo su nuevo hotel a tiempo para la celebración de los Juegos Olímpicos de Río 2016, celebrados el pasado agosto.

«Brasil tiene un gran potencial para inversores extranjeros, porque una vez tengamos una solidez en las leyes y en la política y las cosas estén más calmadas, con seguridad es un país fantástico para las inversiones», concluyó Oliveira.

El hotel, que será el único en la capital fluminense con su propio helipuerto, contará con 413 cuartos, dos restaurantes, tres bares exclusivos y un centro de eventos, así como diversas instalaciones para el ocio.