Río de Janeiro celebra el aniversario de su fundación con grandes desafíos

La ciudad de Río de Janeiro, aún con la resaca de sus celebraciones carnavalescas, está de aniversario. Fue fundada originalmente como San Sebastián del Río de Janeiro el 1º de marzo de 1565, pero hoy se la conoce como Río o la «ciudad Maravillosa». 

Hoy en día Río de Janeiro –o Río, a secas- es la ciudad capital del Estado homónimo, el segundo más poblado de Brasil después de Sao Paulo. Según las estadísticas oficiales, la región metropolitana de Río es una megalópolis cuya población sobrepasa las 12 millones de personas.

Desde 1807 hasta 1822, la ciudad fue capital del Reino de Portugal. Tras la Independencia y hasta 1889 fue capital del Imperio de Brasil y luego de la República Federativa de Brasil, hasta 1960. A partir de entonces las principales sedes de los poderes públicos y la burocracia en pleno fueron trasladados a Brasilia, la actual capital del país.

Además de la extensa superficie que ocupa entre Copacabana e Itaipú, Río también está conformada por algunas islas como Gobernador y Paquetá. Su espectacular geografía le permite estar situada sobre un terreno llano, rodeado de montañas y colinas. Estas últimas son, en realidad, tres piedras enormes y antiquísimas: Piedra Blanca, Piedra de Gericinó y Piedra de Tijuca.

El crecimiento de Río de Janeiro ha sido indetenible. Las colinas o morros se han  ido poblando de manera consistente por miles de habitantes. La mayoría de estos asentamientos han sido espontáneos y sin planificación real, por lo que se ha convertido el asunto de la vivienda en un tema complejo desde lo político y lo socioeconómico.

Varios de los principales destinos turísticos de Río de Janeiro son visitados por millones de personas durante cada año, en especial los días de carnaval. El Cristo Redentor, el Cerro del Corcovado, Pan de Azúcar y las playas de Copacabana son algunos de los hitos de esta urbe. También la música como el samba y las famosas marchas de Carnaval son consideradas parte del acervo cultural carioca.

Más allá de sus atractivos turísticos, Río es también uno de los ejes comerciales más prominentes de Brasil. Tiene dos puertos de enorme valor estratégico: el de la bahía de Guanabara y el de Itaguaí. También posee dos aeropuertos, uno nacional –el Santos Dumont- y otro internacional llamado Antonio Carlos Jobim en la Isla del Gobernador.

Río de Janeiro, considerada como una de las más fascinantes capitales sudamericanas, convive con todos los encantos y problemas propios de las grandes metrópolis. Las tasas de criminalidad y de desarrollo humano son temas constantes en el debate político de la ciudad, pero la belleza natural de su entorno la convierten en una de las ciudades más interesantes del planeta.