Museo del Humor de Ceará homenajea a los cómicos que hicieron historia en la TV de Brasil

 

Chico Anysio, Renato Aragão y Tom Cavalcante tienen algo en común: son los nombres de afamados comediantes brasileños. No por casualidad, los tres nacieron en Ceará, donde un museo homenajea al humor como patrimonio cultural inmaterial. Los insólitos casos del diputado Tiririca y el chivo candidato.

A los tres anteriores, se puede agregar una extensa lista de artistas cearenses, como Falcão, Tiririca (luego Diputado Federal), Rossicléa, Adamastor Pitaco y, más recientemente, Edmilson Filho, que se hizo conocido en todo Brasil tras protagonizar años atrás las películas Cine Holliúdy (2012 ) y Shaolin do Sertão (2016).

El pasado antiguo y reciente del humor brasileño es retratado en sus variadas formas en el Museo del Humor, ubicado en Fortaleza, capital del estado. “Ese museo está lleno de vida, pues siempre se renueva. La historia del humor nunca termina”, dijo el historiador y comediante Jader Soares a la Agencia Brasil.

De acuerdo con Soares, en su libro Paula Nei: O primeiro humorista brasileiro («Paula Nei: El primer comediante brasileño»), de 2015, Nei, nacido en la ciudad de Aracati, fue el primer comediante del país, especialmente cuando se considera su trabajo en Río de Janeiro, a donde se mudó cuando tenía 17 años.

Una de las anécdotas que están contadas en el libro revela que cierta vez Nei, entonces un estudiante de medicina, tuvo sus conocimientos sobre anatomía puestos a prueba. Sabiendo de antemano que sus respuestas probablemente no tendrían ninguna conexión con el tema tratado, el profesor le preguntó: “Usted podría al menos decirme cuántos huesos hay en el cráneo humano?” Nei le respondió: “No me recuerdo, profesor, pero estoy seguro de que los tengo todos aquí en mi cabeza.”

A la entrada del museo, una representación de la Plaza del Ferreira, con sus bancos y la tradicional Columna de la Hora, así como el Cajueiro de la Mentira, que ya no existe, muestran a los visitantes como era el centro de la cultura y del humor de la ciudad a principios del siglo XX.

Los visitantes también pueden ver una réplica de Ioiô, un chivo que solía pasear por plaza y era querido por todos los lugareños. Ioiô era tan popular que los escritores locales y bohemios decidieron lanzar al animal como candidato a concejal. Quien hacía de solicitador de votos a favor de Ioiô era Quintino Cunha, otro precursor del humor cearense, quien lo albergaba en su casa, en el centro de la ciudad. Después de su muerte, el animal fue disecado y está expuesto en el Museo de Ceará.

Dos salas del museo están dedicadas a la memoria de Chico Anysio (1931-2012) y de sus 209 creaciones, sobre todo el profesor Raimundo, popular personaje televisivo. Entre los objetos de la muestra se encuentran el abrigo blanco, la peluca y el bigote que llevaba el artista durante el rodaje de la exitosa serie televisiva Escolinha del Profesor Raimundo. Otra sala alberga la urna funeraria con las cenizas de Anysio.

“Chico Anysio solía decir que el humor era la forma que los cearenses encontraban para desahogar el sufrimiento que acumulaban. No sé si es el caso. Creo que los brasileños, en general, son muy alegres. La gente del noreste es muy bromista, y los cearenses tienen el poder de llevar toda esa alegría al escenario. Todo el mundo puede contar chistes en el bar, pero los cearenses lo hacen como nadie”, afirmó Soares.

El Museo del Humor está abierto de lunes a sábado, entre las 13 y las 20 horas, y cuenta con un teatro llamado Chico Anysio. Cada viernes por la noche el escenario es palco de presentaciones de comediantes de todo el estado.