Las fiestas juninas son una buena excusa para sumarse al baile en cualquier estado de Brasil

Comidas típicas, hogueras, fuegos artificiales, bailes y banderines de colores son algunos de los elementos que componen las festividades conocidas como fiestas juninas, que se celebran cada año en todo Brasil.Las raíces históricas de esas fiestas, típicamente celebradas en junio, se remontan a los rituales para auspiciar las cosechas. Esa tradición se ha ido transformando a lo largo de los años, aunque sigue siendo una manifestación cultural que habla de la relación entre el hombre y el campo.

Las fiestas juninas son celebraciones profundamente arraigadas en la cultura brasileña, con la comida como elemento clave de la identidad”, señaló Eliane Morelli Abrahão, historiadora de la Universidad Provincial de Campinas (Unicamp), resaltando que muchas de las kermeses ya no están asociadas a santos católicos, sino a la comida. “Los platos típicos representan la memoria colectiva de nuestro pueblo”, dijo la experta.

Las fiestas de junio remontan al siglo XII y tienen su origen en festividades paganas. Sin embargo, la Iglesia Católica no veía con buenos ojos tales celebraciones populares y empezó un proceso de asimilación, vinculándolas al calendario litúrgico. Junio es el período de solsticio de verano en Europa, por lo está estrechamente vinculado con la siembra y las cosechas.

El maíz, en platos salados, bebidas y postres, es el protagonista de las fiestas juninas. Los trajes coloridos, los bailes de cuadrilla, las ferias con juegos de destreza y la música campesina completan el menú de una de las celebraciones más tradicionales de Brasil.