Alcalde (evangélico) de Río pidió a la población que no beba mucho porque «se arruina el Carnaval»

Al anunciar el operativo que el gobierno de la ciudad de Río de Janeiro implementará para el Carnaval 2018, el alcalde Marcelo Crivella pidió a la población que no beba mucho alcohol. «Queremos hacer un llamamiento a las personas para hacer un carnaval sin peleas, sin exceso de bebida, obedeciendo a las reglas, que son para el bien de todos», afirmó.

Redacción RB._ Crivella dijo no estar preocupado por las críticas que su gestión viene recibiendo por las medidas impopulares en el marco de la fiesta, como cambios en la ruta de las comparsas y creación de una arena cerrada para las tradicionales celebraciones de calle.

«Que el carnaval sea alegre, feliz, juguetón. Si quieren criticar al alcalde, no hay ningún problema. Lo que no puede es beber, conducir  a alta velocidad, meterse en peleas. Eso arruina el Carnaval», dijo Crivella, quien de dice «obispo» de la Iglesia Universal del Reino de Dios, organización que se opone a la celebración del Carnaval. El 2017, el alcalde no fue al desfile del sambódromo, cita cumbre de la fiesta, lo que le generó críticas. Este año anunció que asistirá,  «pero no para sambar».

La Alcaldía de Río de Janeiro presentó un operativo para el Carnaval (que se llevará a cabo del 10 al 14 de febrero), e incluirá a 6.140 policías municipales, 2.557 trabajadores de la limpieza y 32.500 baños públicos.

Policías, agentes de tránsito y trabajadores de  limpieza conformarán los operativos para cada evento y que comenzarán desde el 8 de febrero.

Los bloqueos a las vías aledañas a las zonas centro y norte de Río de Janeiro, así como a las del sambódromo, que afectarán la circulación de carros particulares y transporte público, comenzarán a verse desde este jueves. Por ese motivo, la Alcaldía recomendó utilizar transporte público y especialmente el metro y los trenes ya que los autobuses también estarán supeditados a los cierres de las vías.

Para el sambódromo, la Alcaldía destinará 790 efectivos policiales por cada día del carnaval. Para el centro de la ciudad y algunos barrios de la zona norte, donde tendrán lugar la mayoría de los desfiles de los 491 «blocos» (comparsas callejeras), la municipalidad destinará otros 790 efectivos.

Para este año, el carnaval contará con una inversión de 38,5 millones de reales (unos 12 millones de dólares), la mayor de su historia y la ocupación hotelera para los principales días del evento, alcanzará el 72 %, de acuerdo con datos de la asociación hotelera de Río de Janeiro.

Según la empresa municipal de turismo, Riotur, la fiesta más popular del país atraerá a unos seis millones de personas en las calles y recibirá un millón y medio de turistas, los cuales generarán un movimiento de 3.500 millones de reales (unos 1.090 millones de dólares) en la economía carioca.