Brasil apuesta al Noreste y atracciones cercanas a centros urbanos para atraer a los vecinos

Brasil quiere atraer a turistas del resto de América como destino ideal para el turismo de placer y de negocios, y con ese propósito presentó una nueva oferta de destinos en la Vitrina Turística de Anato, la principal feria del sector en Colombia, que culminó el viernes 23 en Bogotá.

Redacción de RB._»En 2018, el foco de Embratur en la promoción internacional está muy orientado a las Américas porque el 90 % de los viajes internacionales ocurren entre destinos de corta distancia», dijo Leila Holsbach, coordinadora de Productos y Destinos del Instituto Brasileño de Turismo (Embratur), Leila Holsbach.

Según Embratur, Brasil recibió cerca de siete millones de extranjeros el año pasado, la mayor parte desde su vecina Argentina y desde Estados Unidos en segundo lugar. El mayor país suramericano buscar atraer más visitantes de países de la región como México, Colombia, Chile y Perú, además de los más cercanos, como Argentina y Uruguay.

«Vamos a dar prioridad a ese conjunto de países y además vamos a trabajar con países de Europa que son emisores importantes para la composición de flujo internacional para Brasil, pero el principal foco este año es para las Américas por la proximidad que tenemos», afirmó la funcionaria brasileña, citada por Efe.

Con ese propósito, Embratur presenta en la XXXVII Vitrina Turística de Anato, que comenzó ayer en Bogotá, una selección de destinos de negocios y descanso que va más allá del eje Río de Janeiro-Sao Paulo.

Uno de ellos es Ilhabela en la foto), un paradisiaco archipiélago en un mar de color azul profundo situado en el litoral del estado de Sao Paulo. «Traemos a Anato a Ilhabela que es un destino de playa muy cercano a Sao Paulo (…) para que quien visita Brasil para negocios prolongue su estadía viajando por una carretera muy bonita», agregó.

Aprovechando la ampliación de las conexiones aéreas entre Colombia y Brasil (con vuelos diarios a Sao Paulo y semanales a Fortaleza, Recife y Bahía), Embratur quiere promover también destinos de sol y playa del noreste del país que cuentan con resorts a corta distancia de las grandes urbes.

Holsbach se refirió a los vuelos de Bogotá a las ciudades de Fortaleza, Salvador de Bahía, y Recife, «destinos que van a encantar a los colombianos, porque (el noreste) es una parte de Brasil muy especial, bien diferente de lo que ya están acostumbrados, que es Río y Sao Paulo».

«Estamos mostrando este año Porto de Galinhas, que es un destino que está a aproximadamente a 50 kilómetros de Recife», capital del estado de Pernambuco.

Según Holsbach , Porto de Galinhas «es una pequeña villa de sol y playa que tiene también una cultura bastante rica y una gastronomía interesante».

Algo similar se puede hacer si se viaja a Salvador, pues a una hora por carretera está Praia do Forte, «otro destino muy bien estructurado, con resorts grandes y una oferta de hospedaje bastante buena».

La representante de Embratur explicó que en esos destinos hay «una infraestructura de resorts con concepto diferenciado» pues debido a la oferta cultural del noreste, los turistas no pasan las 24 horas en el hotel, sino que pueden «disfrutar todo lo que ofrecen las comunidades» de la zona.

Con ofertas como esas, Brasil espera aumentar el número de visitantes extranjeros, que en 2017 alcanzó los 6,8 millones de personas, según datos preliminares del balance que será divulgado en abril próximo.

En opinión de Holsbach, la distancia que separa a Brasil de los países europeos y asiáticos que son grandes emisores de turistas y las pocas conexiones aéreas impiden un resultado mejor.

Por eso, «tenemos que trabajar mucho el mercado vecino, trabajar a América Latina, que creo que será el gran impulso de nuestros números», subrayó.

Argentina es el país que más envió turistas a Brasil el año pasado, con 2.294.900 personas, seguido de Estados Unidos (570.350), Paraguay (316.714), Chile (311.813) y Uruguay (284.113).

Colombia, con 135.192 turistas, ocupa el puesto 13 en esa clasificación, en la que también tiene por delante a Francia, Alemania, Inglaterra, Italia, Portugal, España y Bolivia.

Sobre el impacto que la creciente ola de violencia en Río de Janeiro puede tener en el turismo del exterior, Holsbach aseguró que son circunstancias que pueden ocurrir en cualquier ciudad grande que no está exenta de problemas como la delincuencia común, el tráfico de drogas o incluso el terrorismo.

«El Gobierno brasileño está muy empeñado en ofrecer más seguridad para la población brasileña y para los turistas que visitan el país. Sabemos que una ciudad es buena para el turista cuando es buena para el ciudadano común que vive en ella», manifestó.