Otoño: Brasil promociona destinos de «bleisure» para viajes cortos desde países vecinos

La combinación de trabajo y placer es una de las apuestas del mayor país de América del Sur a la hora de convocar el turismo entre sus vecinos Argentina y Chile. Sao Paulo, Bahía y Santa Catarina son buenas opciones para viajes breves, en la antesala del invierno austral.

Sao Paulo, Ilhabela y Praia do Bonete

Sao Paulo es la capital del estado más rico de Brasil y la ciudad más poblada del país, con mas de doce millones de habitantes. En “la dura poesía concreta de sus esquinas” se inspiró Caetano Veloso para componer su célebra “Sampa”, himno informal de una metrópolis que tiene una imponente actividad corporativa, gastronómica y cultural: un evento cada seis minutos, según informa oficialmente el gobierno municipal.

Con vuelos diarios desde Argentina y Chile, Sao Paulo ofrece la oportunidad perfecta para una escapada rápida de aquellos que que viajan por trabajo. Uno de los destinos con más encanto es el archipiélado de Ilhabela, a 210 kilómetros de la capital. Allí se encuentra la mayor isla marítima de Brasil, con 340 kilómetros cuadrados, 150 kilómetros de costas y mínimas probabilidades de lluvia entre los meses de abril y septiembre.

El 85% del territorio de Ilhabela es una zona de preservación ambiental, con áreas urbanizadas y también decenas de playas, 400 cascadas, montañas rocosas (sólo accesibles en barco) e infraestructura para actividades deportivas náuticas y terrestres. La Cachoeira do Gato, la Ilha das Cabras, Baía dos Castelhanos, Praia do Julião y la Praia do Curral están entre los parajes más concurridos. Un paseo imperdible es la Praia do Bonete, considerada una de las diez mejores playas de Brasil. Ubicada en una reserva natural a la que sólo se puede acceder por barco o por un camino de 12 kilómetros durante el cual se atraviesan parajes de selva tropical con ríos y cascadas, Bonete es una ensenada de ensueño, poco concurrida y cuya playa tiene unos 600 metros de extensión y oleaje intenso.

Más información:

http://visitbrasil.com/es/experiencias/sao-paulo-la-capital-del-arte.html

http://visitbrasil.com/es/destinos/ilhabela.html

Salvador y Praia do Forte

La capital de Bahía es la cuarta mayor ciudad de Brasil, donde la simpatía y tranquilidad de sus habitantes contrastan con el ritmo vertiginoso de sus autopistas y vías rápidas, malls gigantes, intensa actividad económica y una importante actividad cultural. Bahía, que fue la capital de Brasil hasta 1763, hace gala de su legado africano, posee una gastronomía célebre en todo Brasil en la que predominan los frutos de mar, las especias y los derivados del coco. Además de ser la sede de uno de los más animados carnavales del país, su centro histórico, el Pelourinho, es considerado por la UNESCO Patrimonio Histórico de la Humanidad.

Salvador está cercado de bellezas naturales, como la Costa dos Coqueiros, la Costa do Dendê y el Parque Nacional Chapada Diamantina. Pero entre las más accesibles está Praia do Forte, una de las más bellas playas de la región Noreste.

Situada a 80 kilómetros de Salvador viajando por la célebre Estrada do Coco, con sus características filas de cocoteros, es conocida como la Polinesia Brasileña. Praia do Forte es un enclave de ecoturismo con una extensión de 10 kilómetros de playas, dunas y arenas blancas, con aguas calmas, cristalinas y tibias. En la región hay una buena infraestructura de servicios y emprendimientos imperdibles como el Proyecto Tamar, dedicado a la preservación de tortugas marinas en peligro de extinción.

Más información:

http://visitbrasil.com/es/destinos/salvador.html

http://visitbrasil.com/pt/atracoes/praia-do-forte-ba.html

Florianópolis, senderos urbanos y la Ilha de Porto Belo

Además de ser el destino vacacional favorito de más de 600 mil argentinos en el verano, Florianópolis es un polo tecnológico, una de las ciudades con mayor actividad de congresos de Brasil y un destino con muchas opciones por descubrir. Además de ser una de las ciudades con mejor calidad de vida en Brasil, la capital de Santa Catarina está cercada de naturaleza: 45% del territorio está catalogado como área de preservación ambiental y posee la segunda mayor selva urbana del país, sólo superada por Rio de Janeiro.

Uno de los costados menos conocidos de Floripa es la movida del senderismo, una actividad posible gracias al exuberante entorno natural de su territorio. En la isla existen unos 50 senderos (Trilhas) señalizados y aptos para ser recorridos por quienes buscan la inmersión en el bosque tropical, la historia y las mejores vistas de las playas de la región. Los recorridos son de distinta complejidad y tienen nombres pintorescos como Costa da Lagoa, Gravatá, Naufragados, Praia da Galheta, Morro da Aranha, Trilha do Saquinho, Lagoinha do Leste, Costa da Lagoa o Trilha Praia do Gravatá; algunos pueden hacerse a solas y otros requieren ayuda de guías especializados. Por la calidad de sus senderos es que desde octubre de 2017 Florianópolis es sede del primer Camino de Santiago de Compostela fuera de España, una ruta de 21 kilómetros que en cuyo recorrido hay iglesias, bosques tropicales y vista a las hermosas ensenadas marítimas de la ciudad.

A 70 kilómetros de Florianópolis está la isla de Porto Belo, uno de los paseos más hermosos de todo el litoral sur de Brasil. Se trata de un enclave de aguas cristalinas y calmas en un territorio ambientalmente preservado al que sólo pueden acceder lanchas de pasajeros con hasta 1.800 visitantes diarios, entre las 9:00 y las 18:00 horas en temporada alta. Ideal para los viajeros con poco tiempo, en la isla no se puede desembarcar con alimentos ni bebidas y hay que consumir en los pocos quioscos disponibles en el lugar.

Más información:

http://visitbrasil.com/es/destinos/florianopolis.html

http://www.ilhadeportobelo.com.br/

(Fotos: Embratur)