Río de Janeiro: la sierra fluminense promete un Carnaval fresco y tranquilo

Es una tradición que los habitantes de la ciudad de Río de Janeiro suban a la sierra fluminense en busca de temperaturas más amenas que las de la tórrida capital. A una hora de viaje en auto se puede disfrutar de ciudades llenas de encanto, mucha naturaleza y gastronomía de alto nivel.

Redacción de RB._ Cautivado por el clima fresco que descubrió al pasar por las sierras camino a Minas Gerais, en 1857 el emperador Don Pedro II inauguró su palacio de verano en la región. De ahí surgió el nombre de Petrópolis y se empezó a desarrollar una infraestructura que ahora se conserva en palacios, casonas, jardines de invierno y calles empedradas.

Ubicada a 68 km de la ciudad de Río de Janeiro, en lo alto de la Serra da Estrela, la «Ciudad Imperial» cuenta con un impactante legado arquitectónico en medio del paisaje montañoso. El clima, en general ameno y que puede llegar a los 10ºC en invierno, facilita los paseos a pie, en carretas y en tren, para disfrutar de sus monumentos.

En el centro de Petrópolis se encuentra el ineludible Museo Imperial (foto), que fue el Palacio de Verano de la familia real de Brasil y ahora cuenta con un acervo que incluye obras de arte, mobiliario, vestuario, joyas y hasta la Corona y la capa con las cuales se consagró al heredero. También vale la pena acercarse al Palacio Río Negro, dedicado a la memoria de la República; la Casa de Ipiranga, la Casa de Santos Dumont y el Palacio de Cristal (foto), ícono cultural de la ciudad y donde fueron liberados los últimos esclavos de Petrópolis.

La ciudad recibe, en promedio, 1,6 millones de visitantes cada año.

En 1853 se instaló en la región la primera fábrica de cerveza del país, Bohemia, cuyo edificio es hoy un museo interactivo sobre la historia de la bebida (foto). Justo durante el Carnaval se celebrarán en la sierra fluminense dos festivales de gastronomía y cerveza artesanal (Deguste y Cerva & Folia), en un área que suele ser sede de grandes encuentros musicales y gastronómicos a lo largo del año.

Petrópolis está dividido en tres distritos: Araras, Itaipava y Valle de Cuiabá. Todos son polos de turismo de montaña, con posadas de alto nivel, talleres de artistas, anticuarios, producción agrícola gourmet y tiendas de objetos de arte.

Para los aventureros, uno de los atractivos de la zona es el Parque Nacional da Serra dos Órgãos, una caminata entre cerros, saltos de agua y bosques que tiene opciones cortas o de largo aliento, para quienes son más experimentados en trekking. El parque cuenta con la mayor red de senderos de Brasil, con más de 200 kilómetros de caminos con todos los niveles de dificultad. La referencia más conocida es el «Pico Dedo de Deus» (foto), una formación rocosa que parece señalar hacia el cielo, mientras las cascadas permiten tomarse una pausa en el recorrido. Para los trayectos más largos o a rapel, se recomienda contratar un guía.

La región es conocida por su gastronomía de influencias europeas, por lo que los menúes alemanes e italianos están a la orden del día. La bucólica ruta Tere-Fri, que conecta a las localidades de Teresópolis y Friburgo, es una buena muestra de posadas con almuerzos deliciosos, preparados con ingredientes de huertas cercanas.

Cómo llegar:

La Sierra Fluminense está a una hora de viaje, en auto, desde Rio de Janeiro. Puede contratarse un tour, o se puede tomar un ómnibus desde la terminal Novo Rio, ubicada en el centro de la ciudad.

Más información:

http://www.visitbrasil.com
http://www.petropolis.rj.gov.br
https://www.novorio.com.br