Brasil quiere convocar más turistas colombianos

A pesar de sus 7.000 kilómetros de costa y playas de ensueño, seis biomas que incluyen bosques, sierra y selva y climas que van del verano eterno al invierno con nieve, Brasil recibe menos visitantes por año que el Museo del Louvre. Las autoridades brasileñas apuestan a los turistas colombianos para cambiar ese panorama.

Desde hace más de un lustro, la cantidad de extranjeros que eligen viajar a Brasil no pasa de los seis millones de personas por año. De ese total unos 2,6 millones son de Argentina, socio comercial y turístico cuya alianza está impulsada por más de 200 frecuencias aéreas semanales entre ambos países. Después de Argentina, los países que más visitantes envían a Brasil son Estados Unidos y Chile.

Según datos de Euromonitor International, Colombia -que envía al mundo un promedio de 3,5 millones de turistas por año- tiene un flujo mínimo hacia Brasil, de unos 140 mil viajeros. Las cifras confirman que los atributos geográficos y culturales del país vecino son grandes desconocido para los colombianos, si bien sus destinos favoritos para viajes de placer y de trabajo son Sao Paulo y Rio de Janeiro, ambas capitales con vuelos desde Bogotá.

El estatal Ente Brasileño de Turismo, Embratur, quiere cambiar esa realidad y divulgar los atractivos de Brasil entre los países de América del Sur entre el público local. «Queremos recibir más turistas y estimular el turismo de proximidad, porque en general las personas suelen viajar a países cercanos, como sucede en Europa, pero Suramérica no lo ha logrado y tiene apenas el 5% del flujo turístico global; en Brasil estamos empeñados en tirar abajo las barreras burocráticas que impiden que tengamos más vuelos, aduanas más ágiles, seguridad y servicios para los turistas suramericanos», dijo Gilson Machado Neto, presidente de Embratur, en la reciente Feria Internacional de Turismo de Buenos Aires, FIT.

Según Machado Neto, la naturaleza es el punto fuerte de Brasil, con decenas de playas fluviales, sumadas a una infraestructura que incluye destinos de ecoturismo, resorts, opciones de lujo y patrimonios arquitectónicos certificados por la Unesco.

«Hubo una época en que Brasil se promocionaba en el mundo con lemas como caipirinha, tango y turismo de favela (barrio), pero eso no funcionó: el centro de nuestra oferta turística tiene que ser nuestros recursos naturales», dijo el funcionario.

Para impulsar el turismo, este año el gobierno de Jair Bolsonaro aprobó medidas como la exención de VISAS a ciudadanos de EEUU, Australia, Japón y Canadá, lo que aumentó el flujo de visitantes de esos países. También logró que el Congreso permitiera la entrada al país de aerolíneas de capital 100% extranjero, lo cual compensó en gran medida la quiebra de la filial brasileña de Avianca. Con esa normativa ya operan en el país las compañías de bajo costo Sky y JetSmart (chilenas), la argentina Flybondi y la europea Norwegian; también anunciaron futuras operaciones las compañías Virgin, Air China y la española Air Europa.