Por primera vez en casi un siglo el hotel Copacabana Palace cerró sus puertas

Lujoso y tradicional, es un símbolo arquitectónico de la ciudad por cuyas habitaciones han desfilado personalidades como Carmen Miranda, Janis Joplin, Rod Stewart, Madonna, Keith Richards, Diana de Gales o Paul Mc Cartney. Por primera vez en casi un siglo no recibirá huéspedes. El sector hotelero de Río de Janeiro ha solicitado al gobierno la exención y diferimiento de impuestos para soportar la crisis.

Uno de los símbolos de la ciudad, y una referencia ineludible del paisaje de la avenida Atlántica en la zona sur de Río de Janeiro, el hotel Belmond Copacabana Palace cerró sus puertas al público hasta nuevo aviso. Afectado por el bloqueo de fronteras aéreas a nivel global, el icónico establecimiento carioca entró en hibernación a partir del 10 de abril y quedó bajo el cuidado de un equipo reducido de personal de mantenimiento.

Con 239 habitaciones y suites, el Belmond Copacabana Palace fue construido en 1923 por el empresario Octávio Guinle, a pedido del entonces presidente de la República, Epitacio Pessoa. El proyecto fue del arquitecto francés Joseph Guire, inspirado en los hoteles Carlton de Cannes y Negresco de Niza. El «Copa» fue declarado patrimonio histórico nacional en 1989, y desde 2018 pertenece al conglomerado francés de marcas de lujo LVMH, que pagó en su momento 2.600 millones de dólares por quedarse con sus instalaciones.

Ubicado frente a la playa de Copacabana, el hotel es una joya arquitectónica art déco reconocida internacionalmente. Alojarse en sus habitaciones tiene precios que oscilan entre los 300 y los mil dólares diarios, en promedio. En sus salones se celebran algunos de los eventos sociales más tradicionales de la ciudad como el baile de carnaval y el de Reveillon (fin de año). También funcionan en el local -alrededor de la piscina- tres de los restaurantes más caros de Río de Janeiro: Cipriani, Pérgula y Mee, este último poseedor de una estrella Michelin, todos cerrados por el momento.

La crítica situación que atraviesa el sector turístico global se refleja en Río de Janeiro: hasta la primera semana de marzo los hoteles de la ciudad -principal destino turístico de Brasil- tenían niveles de ocupación cercanos al 70 por ciento. Ya la primera semana de abril, la ocupación de los hoteles cariocas fue menor al 5%, según la Asociación Brasileña de la Industria de Hoteles de Río de Janeiro, Abih-RJ.

Al menos 60 de los principales hoteles de Río están fuera de funcionamiento por estas horas. La Abih-RJ ha solicitado al gobierno federal el diferimiento de pagos, por parte del sector hotelero, de impuestos municipales, estatales y federales. Según la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo de Brasil, CNC, el sector del turismo ya perdió más de 14.000 millones de reales -unos 2.800 millones de dólares- entre marzo y abril, por la pandemia de covid-19.