La pandemia acaba con una tradición brasileña: los restaurantes con modalidad de rodizio

Así como categorías enteras de servicios han desaparecido o se han visto obligados a cambiar por la pandemia del Covid-19, uno de los principales símbolos gastronómicos de Brasil en su país y el mundo tiene los días contados: los restaurantes con sistema de rodizio, también conocidos como «espeto corrido».

Redacción de RB._ Sean de carnes, pizza o sushi, son una pasión nacional. ¿En qué consisten los rodizios brasileños?: se trata de una especie de all you can eat, pero con particularidades. En el caso de las churrascarías, los mozos van circulando por las mesas con distintos cortes de carne clavados en espadas, y se posan al lado de cada comensal que ha indicado que quiere seguir comiendo, cortando la porción de su agrado. Como complemento, los rodizios suelen tener un salad bar con acompañamientos fríos y calientes.

Las espadas o brochetas con carne van girando por todo el salón, y los clientes usan pinzas en cada mesa para servirse la porción deseada. Después de pasar por las mesas, la pieza de carne regresa a la parrilla, donde se vuelve a calentar antes de un nuevo periplo.

El gusto por la carne hizo que los rodizios estilo brasileño abrieran en China, Europa, Estados Unidos o Suramérica, o sean una opción de los poderosos (como el expresidente Michel Temer, foto) para agasajar a visitantes extranjeros. Pero con la pandemia, los especialistas en diseminación de virus coinciden en que la circulación de alimentos de mesa en mesa representa un riesgo sanitario mucho mayor que el servicio de mesa tradicional.

Los buffets de desayuno en los hoteles -otro clásico- también tendrán que desaparecer, y darán lugar a porciones de frutas, fetas de queso o tapiocas (crepes de yuca o mandioca muy tradicionales en Brasil) envueltas en film plástico. Los buffets de comida por kilo -otra gran pasión brasileña- también desaparecerán.

Marcos Nogueira, crítico gastronómico, previó en su blog Cozinha Bruta, que los espetos corridos y buffets, si vuelven después de la pandemia, serán poco frecuentados por un público asustado. Según la cadena brasileña de servicios de turismo , CVC, el 80% de los hoteles y posadas con los cuales trabajan estarán listos para abrir sus puertas a partir de julio, cumpliendo con todos los protocolos de asepsia. La comida, en cualquier caso, saldrá de la cocina ya servida.