En medio de la pandemia, el gobierno decidió la privatización de dos parques nacionales

A través de un decreto presidencial se anunció la transferencia de un parque en Brasilia y el otro en el estado de Santa Catarina, como parte de un programa global de privatizaciones contempladas para los próximos meses.

Redacción de RB._ Justo en los días en que algunas de las principales atracciones turísticas de Brasil empiezan a reabrir sus puertas, el gobierno de Jair Bolsonaro definió que dos de los más conocidos parques nacionales del país pasarán a manos privadas. El Parque Nacional de Brasilia (más conocido como Agua Mineral) y el Parque Nacional de São Joaquim, ubicado en la región montañosa de Santa Catarina.

El decreto -publicado el 10 de agosto- determina que ambas «unidades de conservación» (el nombre técnico de los parques nacionales en Brasil), serán otorgadas al sector privado para que gestionen el régimen de visitas, conservación y manejo. El plan concederá la administración de los parques por al menos 15 años. A fines de julio, el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, informó que existe la posibilidad de las concesiones se puedan prorrogar por hasta un máximo de 30 años.

Los contratos de las concesión han sido preparados por técnicos del banco estatal BNDES. Las privatizaciones del gobierno también incluirán los parques de Jericoacoara (Ceará), Lençóis Maranhenses (Maranhão), Chapada dos Guimarães (Mato Grosso) y Aparados da Serra (Rio Grande do Sul).

Los parques federales y otros tipos de unidades de conservación son administrados por el Instituto Chico Mendes para la Biodiversidad, ICMBio. En la actualidad existen 334 unidades de conservación gestionadas por ICMBio, y el gobierno ha estado revisando cada una desde principios del año pasado, con el fin de verificar cuáles se pueden otorgar a la gestión privada y bajo qué condiciones.

Tras la pandemia, declarada en marzo, el Parque Nacional de Brasilia ya reabrió mientras que el de São Joaquim todavía no tiene fecha de reapertura.

Ubicado a 20 minutos del centro de la capital brasileña, el Parque Nacional de Brasilia es una gran reserva ambiental con una extensión de más de 40.000 hectáreas, y .abarca las cuencas de los ríos Torto y Bananal. Visitado con frecuencia por la población del Distrito Federal y sus alrededores, es un sitio ideal para la práctica del ecoturismo y cuenta con dos sendas en su zona interior, la del Capibara, que se recorre en unos veinte minutos, y la del Cristal Agua, algo más extensa, de una hora más o menos de caminata.

Las principales atracciones del Parque son sus (heladas) piscinas de agua de río, como la del Pozo Azul (formada dentro de una roca de cuarzo) y las que crea la Cascada de Mumunhas, con su relieve accidentado. Además, la presencia de animales silvestres como el oso hormiguero, monos y venados entre su vegetación.

El Parque Nacional São Joaquim está ubicado en la región montañosa de Santa Catarina. Creado en julio de 1961, protege los remanentes de Matas de Araucarias, que se encuentran en abundancia dentro de sus 49.800 hectáreas. Su mayor atractivo es la formación geológica, compuesta por rocas volcánicas conocidas como basalto, que forman un receptáculo idóneo para la recarga y descarga del Acuífero Guaraní. Las formaciones rocosas datan de al menos 133 millones de años. Los mayores picos se encuentran en el noreste del parque, siendo el punto más alto el Morro de la Iglesia, con 1.822 metros. En el centro del parque también hay zonas con altitudes superiores a los 1.650 metros, como la región llamada Campos de Santa Bárbara.