Dos hoteles icónicos inauguran la era post-cuarentena de cinco estrellas

El Copacabana Palace y el Hotel das Cataratas, dos de los más lujosos de Brasil, reabrieron al público con su tradicional oferta de lujo, nuevos procedimientos y algunas restricciones de ocupación de habitaciones y áreas comunes.

Redacción de RB._Tras haber estado cerrado por primera vez en 97 años, el Copacabana Palace ya está recibiendo huéspedes. El establecimiento más célebre de la capital carioca estuvo con las persianas bajas durante 132 días por causa de la pandemia del Covid-19, un período durante el cual el turismo global estuvo casi totalmente paralizado.

El establecimiento tendrá un máximo de ocupación de 50% de sus habitaciones, y sólo habilitó el edificio principal, y el anexo seguirá temporalmente clausurado. Los interesados deberán registrarse a través de una aplicación, en la cual se podrá hacer el check in por anticipado e incluso solicitar el tipo de productos que se quiere tener en el frigobar de la habitación.

En cuando a la piscina, habrá un máximo de lugares disponible (50 reposeras), ducha obligatoria antes del chapuzón y diversas indicaciones que se suman a la principal: toma de temperatura antes de acceder a las instalaciones, desinfección diaria de las áreas comunes y todos los menúes a la carta, nunca en buffet.

El hotel carioca también sumó la circulación de visitantes ocasionales, ya que tiene en sus instalaciones a dos restaurantes con estrellas Michelin, que son el Cipriani y el MEE.

También gestionado por la cadena Belmond, el Hotel das Cataratas, en Foz do Iguaçú, retomó sus actividades tras la cuarentena con un premio:  fue designado por el American Condé Nast Traveler Readers ’Choice Awards como uno de los mejores hoteles de Sudamérica.

El Hotel das Cataratas está instalado frente al Parque Nacional,  y por ello garantiza a sus huéspedes un acceso libre a sus instalaciones, con experiencias de amanecer, puestas de sol o celebraciones de luna llena.

El hotel ofrece a sus visitantes diversas opciones de contacto con su personal, reserva de paseos, pedidos gastronómicos y servicios adicionales, pero todo a través de su aplicación hecha a medida de los nuevos tiempos. Así los pasajeros no tienen que tocar los teléfonos, ni los folletos informativos. Otra tradición extinguida son los tradicionales buffets: toda la comida debe ser pedida a la carta, por razones de higiene y seguridad.

Para sumergirse en la vegetación de las 185 mil hectáreas de bosque tropical de la zona, el hotel ofrece acceso a senderos y préstamo de bicicletas; también disponibiliza su programa Nature Therapy, que reúne experiencias al aire libre (cobradas por separado) en caminatas, yoga y deportes de riesgo. El Parque das Aves, que permanece cerrado para la visita del público en general, abre temprano en la mañana solo para que los huéspedes del hotel realicen una caminata matutina.