Postulante a Patrimonio de la Humanidad, el museo Burle Marx reabre con novedades

Incluso quienes nunca han oído hablar del artista brasileño Roberto Burle Marx (1909-1994) conocen algo de su obra, que se encuentra en varias localizaciones muy conocidas de Río de Janeiro, la ciudad donde vivió la mayor parte de su vida.

Redacción de RB._Para conocer algunas de las creaciones de Burle Marx se puede recorrer la calzada de Copacabana y sus mosaicos tan característicos o los jardines del Aterro do Flamengo, más cerca del centro de la capital carioca, aunque también hay muestras de su trabajo en Venezuela, Estados Unidos y Malasia, entre otras ciudades del mundo.

Foto: Claus Meyer/Tyba; Courtesy of The New York Botanical Garden

Un lugar esencial para conocer y disfrutar la obra de Burle Marx es el museo que lleva su nombre. Ubicado a 40 kilómetros de la zona sur de Río, la propiedad fue su residencia particular hasta que el paisajista la donó al gobierno brasileño, en 1985. El Sitio Burle Marx cuenta con un espacio de 365 mil metros de jardines dotado con más de 3.500 especies botánicas; este gran grupo de plantas vivas se ha adaptado perfectamente a la naturaleza habitual del área, donde predominan los manglares, arenales y Mata Atlántica. También ofrece una amplia muestra de obras de arte propias y de otros autores.

Desde 2018, el museo fue objeto de un plan de reformas y mejoras, en paralelo con su candidatura a patrimonio cultural de la humanidad, que otorga la Unesco. El proyecto de ampliación apunta a mejorar la experiencia de los visitantes, habilitar opciones de visita para personas con discapacidad, información en inglés, español y francés y reentrenamiento de los guías, ahora llamados educadores.

Según las autoridades del museo, la complejidad creativa de Burle Marx fue más allá del paisajismo. Fue un gran artista, coleccionista e intelectual, y su legado puede visitarse en persona y también vía digital y redes sociales.

Para más información, acceder a: http://sitiorobertoburlemarx.org.br