El Bondinho del Pan de Azúcar será un museo a cielo abierto sobre la historia de Río

Los miradores del Morro de Urca y del Pan de Azúcar servirán a partir de ahora para conocer sobre la historia de la Cidade Maravilhosa, Río de Janeiro. A partir del segundo semestre de 2021 estará disponible para los visitantes un circuito con estaciones de información histórica de los lugares de visualización del paseo, uno de los más célebres puntos turísticos de América del Sur.

Redacción de RB._ La empresa concesionaria del servicio del teleférico carioca y el estatal Instituto Nacional del Patrimonio Histórico y Artístico (Iphan), firmaron un convenio de cooperación técnica para el proyecto, que bautizará cada uno de los 14 puntos de visión del recorrido. Los visitantes encontrarán un cartel en cada uno de los miradores del circuito, con información sobre hechos históricos en el paisaje que estén divisando. La señalización también contará con un Código QR, que podrá leerse en el celular y tendrá un link a una página especial, dentro del sitio web de «Bondinho Pão de Açúcar», con información más detallada, así como fotos y videos. La información estará disponible en portugués, inglés y español.

Hasta la fecha, el recorrido por la atracción incluía carteles con informaciones sobre la historia del propio Bondinho (Teleférico), el más antiguo de América, inaugurado en 1912.  Según los responsables de la iniciativa, la intención es maximizar el diálogo de los visitantes con la ciudad y su acervo, sus aspectos culturales y ecológicos. El Bondinho del Pan de Azúcar fue declarado patrimonio histórico brasileño en 1973 y también es considerado patrimonio histórico mundial por la Unesco.

Tras la reforma, los nombres de las estaciones tendrán referencias propias de la historia carioca, como Mirador Bossa Nova o Mirador El Alpinista, que es el recodo donde los escaladores suelen practicar ese deporte. Desde 2012, el Bondinho del Pan de Azúcar ha sido visitado por más de 46 millones de personas, y se ha convertido en un símbolo no solo de Río, sino de todo Brasil.

Por la pandemia de Covid-19, el Bondinho está funcionando en la actualidad con capacidad reducida al 40%, todos los días de 10 a 19 horas. El uso de tapabocas es obligatorio, salvo en las cafeterías ubicadas en la atracción; se toma la temperatura a los visitantes y se les solicita el uso de alcohol en gel en todos los espacios.

Fotos: Tania Rego, Agencia Brasil